Galería de Arte "El Puente", una utopía hermosa y breve, nacida en 1975.

 


Fotografia del dia de la inauguracion. Aportada por Antonio Esteban de la AntoniaVallecas  contó en la época de la transición con el lujo de una Galería de Arte, promovida y sustentada por tres trabajadores, que con entusiasmo, ilusiones y esfuerzo económico lograron mantener esta utopía durante unos meses. Un destello de luz en la oscuridad cultural de nuestros barrios en aquellos tiempos pretéritos.

Antonio Esteban de la Antonia, vallecano de toda la vida,  y ya jubilado de otros avatares, exceptuando los quehaceres artísticos, nos aporta sus recuerdos y testimonios de aquella quijotesca y necesaria aventura.

 

ARTICULO DE PRENSA DE LA ÉPOCA

 "EL PUENTE"  (UNA GALERÍA DE ARTE CREADA POR TRES TRABAJADORES)

 Antonio Esteban (Derecha)  y Juan Pedro CarrilloMadrid cuenta en la actualidad con un elevadísimo número de galerías y salas de arte. Tantas, que se sitúa, sin lugar a dudas, como una de las primeras ciudades del mundo en cuanto a cantidad de ámbitos expositivos. ¿Pero cómo están repartidas sobre el terreno las galerías de arte de Madrid?, ¿qué zonas disfrutan de ellas?, Es sencillo responder: globalmente, se encuentran en todas partes, menos en los barrios periféricos. Vallecas entre ellos.  

  • Iniciativa artística fallida
  • Faltas de ayuda, tuvieron que cerrar sus puertas
  • El contacto con el arte, no es un lujo; es una necesidad
  • ¿Se logrará de nuevo que Vallecas cuente con su galería?

 Vallecas tuvo, no obstante, hasta hace unos meses una galería de arte. Se llamaba El Puente. Permaneció abierta poco más de un trimestre. Después hubo que cerrarla. Estaba situada en la avenida de San Diego, a la altura del número 156. Concretamente, en la calle San Moisés.

 Tan sólo unos meses de vida tuvo El Puente; en ellos pasaron por sus muros ocho exposiciones. El esfuerzo de unos jóvenes que desarrollaban su vida en esta barriada, la inquietud cultural hacia los otros el embarcar sus bolsillos, su tiempo y su trabajo en una empresa como la creación de una galería para el medio y la gente que habita aquí, merecía sin duda un destino diferente del que obligó a Antonio Piter y Pepe a cerrar las puertas y descolgar los cuadros.

 A la única galería de arte que ha tenido Vallecas la hundió el desinterés, la falta de ayuda, la deficiente política cultural, la ausencia de inquietud y (vamos a ser castizos) el <<echarse pá atrás>> a la hora de convertir las palabras en actos, de muchos que la hubieran podido apuntalar económicamente.

 Ya está bien de hablar de arte con doradas palabras con ecos tan sonoros como vacíos; ya está bien de inflar el panorama de las minorías. El arte es un camino de conocimiento, es una posibilidad de comunicación y relación entre los hombres, que sostengo -en contra de muchas teorías- que se encuentran en el alma de todos; en unos ha despertado; en otros, no. Pero en aquellos en los que no ha despertado todavía se puede conseguir que lo haga. Después el mundo que se abre es tan magnifico, que ya jamás se vuelve a adormecer.

         Antonio, Piter y Pepe intuyeron todo esto e imprimieron en los catálogos de exposición: <<Nuestra Galería de Arte El Puente es tan sencilla como el público del lugar ciudadano -Vallecas- donde radicamos; gente necesitada de ver y conocer pintura tanto o más  que el resto de los habitantes de Madrid; conocimiento y visión de los cuales habitualmente solemos estar desasistidos pro la lejanía del centro urbano. Con ello queremos ayudar a que el arte ocupe entre nosotros el puesto de amor y valor que justicieramente le corresponde.>>

         Entremos, pues, en la peripecia humana de estos jóvenes y de su desaparecida galería.

 SE REALIZO UN ENTRAÑABLE HOMENAJE A PICASSO Fotografia del dia de la inauguracion. Aportada por Antonio Esteban de la Antonia

  <<Ante todo, queríamos promocionar la cultura en Vallecas aportando lo poco que sabemos. Nos gusta la pintura.>>

    Esta es la respuesta de tres trabajadores, que en sus escasos ratos libres toman la espátula o el pincel y pintan: Antonio Esteba, camarero; José Barrero, administrativo, y Pedro Carrillo, fresador. Sus caras estaban tristes mientras hacían revivir para nosotras la historia de una galería de arte, montada con mucha ilusión y sobre todo con mucho esfuerzo:

      <<La primera exposición que tuvimos fue una colectiva de pintura española en láminas enmarcadas; fue un ensayo, para dar a conocer la galería al barrio. Duró un mes. La siguieron otras: dibujos de Castelao, óleos de Carlos Domínguez, y tres colectivas: de alumnos de Bellas Artes, de pintores del barrio, y otra de dibujos realizados por niños, sobre el tema <<Las casas de mi barro>>. También, una de pintura y escultura y otra como homenaje a Picasso, a base de obra propia y grabados de Picasso, cedidos por la galería Antonio Machado>> José Barrerro, que puso tambien su entusiasmo al servicio de El Puente

Portal por portal, buzón pro buzón; visitas a los colegios, carteles en la calle, la librería <<El Búho>> también se hizo cargo de comunicar a cada cliente la próxima inauguración, y así fue cómo El Puente procuró darse a conocer en la inmensa barriada de Vallecas. La reacción, en un principio, fue pobre. Había días en los que el número de personas reunidas en la sala no alcanzaba a diez, pero el ánimo no decayó por eso, y poco a poco se veía aumentar el número de visitantes. El día de mayor apogeo llegó con los niños de un colegio, a los que se había invitado a visitar la galería en compañía de sus padres. Los primeros momentos más parecían una continuación del juego en la calle que la visita a una galería; los chavales no sabían de qué se trataba, nunca habían visto nada parecido; pero, en contra de lo que pudiera pensarse, su reacción no se hizo esperar, y la mayoría fueron adoptando un comportamiento más serio. Mediante encuestas, se les hizo ver que no tenían por qué ser espectadores pasivos, y para ello se numeraron los cuadros, se les entregó papel y lápiz y se les dijo que podían escribir si lo deseaban el número de los cuadros que más les había gustado y por qué razón. 

Esto no dejó de ser para algunos una continuación de la juerga, dedicándose a escribir grandes barbaridades; otros, la mayoría, se limitaron a enumerar los cuadros que les parecían más bonitos y más feos, como una lección aprendida de memoria; y, por último, los menos expresaron no sin dificultad a veces el porqué de su parecer. Las respuestas, muy significativas, denotan un bajo nivel cultural y denuncian lo injusto del cierre de esta galería, que supondría un paso más para elevarlo.

EXCLUSIVAMENTE UN CAUCE PARA LA CULTURA

Los niños que frecuentaban la galería eran cada vez más, y a remolque acudían también algunos padres que preferían llevarles a que fueran solos. Un domingo se alquiló un autocar y se les llevó al museo del Prado, corriendo los gastos a cargo de la galería. La gente comenzaba a mostrar más interés y la batalla publicitaria contra la inasistencia iba dando sus frutos cuando un mal día, no importa cuál, el cartel de <<cerrado>>, no por descanso, sino por defunción, apareció colgado en la entrada. Razón: 65.000 pesetas Fotografia del dia de la inauguracion. Aportada por Antonio Esteban de déficit.

      Desde el primer momento se vio la imposibilidad de mantener abierta la galería si no se percibía ninguna ayuda exterior; el alquiler del local, los recibos de la luz, los materiales para el enmarcado de los cuadros... comenzó a ser una carga demasiado pesada:  <<No teníamos ayuda económica de nadie en absoluto. La pedimos, pero nada>>

     El eco de la pregunta resuena antes de ser pronunciada: ¿y qué pasa con la venta de los cuadros? La razón es bien sencilla: ¿Puede una galería, situada en una barriada de Madrid eminentemente obrera, estar proyectada para la venta?

    Rotundamente no, y, por si había dudas, esta experiencia ha sido clara muestra de ello. Además, la finalidad de El Puente no era esa. El Puente estaba proyectada  como vehículo cultural, que no tuviera que depender del poder adquisitivo de las gentes que allí acudieran. No obstante, al ver el abandono en que todos los sectores que deberían haber estado interesados les dejaron (tan solo una vez hizo acto de presencia un periodista sin más consecuencia que una reducida nota en <<Informaciones>>, y más tarde un breve reportaje de Radio Popular), decidieron poner a la venta pequeñas cosas. El precio de una litografía estaba en 300 pesetas. Un pintor del barrio, Pedro Sánchez colaboró con bocetos que no vendían a más de diez duros y fotografías tamaño cartel, que no superaban las 25 pesetas. Pero aún así las ventas eran mínimas.

         Otro medio de sostener la galería hubiera sido la existencia de un contrato entre el artista eFotografia del dia de la inauguracion. Aportada por Antonio Estebanxpositor y la galería, pero. ¿qué artista con interés de exponer en Vallecas tenía el suficiente dinero como para permitirse ese lujo?, y viceversa, ¿qué artista ya lanzado tenía interés en exponer en el barrio? Hacer esto significa pedir la ayuda económica que ya se pidió y que parece que nadie ha escuchado, con la diferencia que existe entre solicitar algo justo a quien puede darlo y exigir algo injusto a quien no pude. ¿Es qué no hay nadie capaz de aportar una cuota desinteresada que ayude a mantener la vida de algo tan importante? Sin duda tiene que existir ese alguien. La esperanza de la reapertura está en que este intento, todavía no archivado, de llevar la pintura a un barrio, llegue a oídos de estas personas para que puedan ayudar a resucitarlo.

Carmela ALVAREZ y María del Carmen PALLARES

 Fotos QUECA y cedidas.

Fuente: Periódico PUEBLO (Especial Vallecas)

28 Enero 1975

 

 


 

 

ARTICULO DE PRENSA DE LA ÉPOCA

 

VALLECAS Y SU GALERÍA DE ARTE "EL PUENTE"

Existe al parecer, un "globo" de la nueva novela, que nuestro compañero Rafael Conte está intentando analizar en estas páginas. Como también existió hace unos pocos años un "globito" del nuevo cine, globito que ya estalló con la primera candela. Y al parecer ahora existe también un "globazo" de la pintura nacional; mejor dicho, de la venta de pintura nacional y de la proliferación de galerías, salas y "tiendas" de arte (este debería ser su verdadero nombre, claro rico y contundente, como nuestra hermosa lengua ha sabido siempre manifestar) aunque mucho nos tememos que el globazo no tenga su debida prolongación en el ámbito creador y de investigación.

Que a nuestro modesto entender transcurre por uno de los derroteros de mayor mediocridad y tristeza que la historia de la estética en el país pueda recordar. Pues la realidad es que la sociedad de consumo ha pillado en paños menores a la mayor parte de nuestros artistas e intelectuales, entre los cuales nos incluimos, claro está.

Viene esto a cuento de que acaba de ser inaugurada en nuestra capital una nueva galería, sala o "tienda" de pintura. Indudablemente, este dato, en el Madrid de hoy, no podría ser tenido como una insólita noticia periodístico-cultural.

Pero hay más: algo que pudiera hacer que lo fuera. Porque esta nueva "tienda" de pintura se llama El Puente, y como su propio nombre indica, está situada en el famoso Puente de Vallecas. Y por si fuera poco, existe al lado una librería llamada El Búho, suponemos que en homenaje a la memoria sabia de la dulce Atenea.Copia del articulo transcrito

 El proyecto de la "tienda" consiste en poner al alcance de su barrio (que debe tener más de medio millón de habitantes) parte de lo que el contexto cultural-pictórico ha sido y es en la actualidad (1). Proyecto sugestivo. Pero es tal la confusión que reina en el universo mundo sobre los problemas de la cultura, que afirmar a ciegas que lo es, sería un suicidio y negarlo "a priori", una bobada. Solo con buenas intenciones no se va a ninguna parte.

Dependerá, como en todos los casos, de que se aplique un esquema válido, de que no se manipulen las posibilidades desde arriba, de que sea verdad " una galería de Vallecas para Vallecas", de que se jueguen las cartas culturales limpiamente, de que nadie quisiera ser más listo que el otro, de que nadie quiera tardar, de que nadie quiera vender allí más caro. ¿Utópico? La experiencia dirá. Aceptemos, por el momento, las palabras de Machado: "Se hace camino al andar".

 Julián Marcos

 (1)   La nota del catálogo inaugural que copiamos, lo dice bien claro: "Nuestra galería de arte El Puente es sencilla como lo es el público del lugar ciudadano (Vallecas) donde radicamos: gente necesitada de ver y conocer pintura tanto o más que el resto de los habitantes de Madrid ; visión y conocimiento de los cuales solemos encontrarnos desasistidos habitualmente, dada la lejanía del centro urbano. Con ello tratamos de colocar al arte entre nosotros, en el puesto de amor y valor que justicieramente le corresponde".

 

Fuente: Periódico INFORMACIONES

Enero 1975

 

 


 

FOLLETO DE PRESENTACIÓN

 

 

 

Copia del diptico de presentacion Copia del diptico de presentacion
Copia del diptico de presentacion Copia del diptico de presentacion