Gema Juanas

ASPIRANTE A MISS ESPAŅA EN EL 94

    Hace un mes se celebró una gala para elegir a miss España. El concurso estuvo rodeado de polémica a raíz de las denuncias de algunas concursantes sobre posibles favoritismos.

     Esa canción se viene repitiendo desde hace años. Gema Juanas ha sido la única vallecana que ha participado en un certamen de este tipo.

      Fue en Benidorm en el año 94. Antes había competido con otras 1.500 aspirantes madrileñas para la elección de la más guapa de la Comunidad. y para su sorpresa se alzó con el
triunfo.

     Le ofrecieron una compensación económica, pero los organizadores se escudaron en la falta de patrocinio para despacharla con una corona de apenas veinte duros cuya única inscripción decía "made in Taiwán". Gema, hija de un vendedor del Rastro y de una ama de casa, es la segunda de tres hermanos y cuando se proclamó miss Madrid vivía en una plaza próxima a Sierra Carbonera. Estudió en el Ciudad de los Muchachos, en el Manuel Siurot y FP2 en la rama de electrónica en el Vallecas l.


     Con 18 años se presentó al certamen animada por la directora de la agencia de modelos donde se inscribió animada por una amiga de su hermana. En esas academias les enseñan a moverse, un poco de cultura general, algo de idiomas, a relacionarse...; pesaba 55 kilos para una altura de 1,77. Sus medidas eran 90-63-91.
 

     A raíz de proclamarse miss Madrid todo fueron alabanzas, augurios de un futuro de esplendor, hasta que llegó el concurso de miss España y todo cambió.

     En Benidorm vio cosas que no le gustaron demasiado. "Hay algunos que te los acaban de presentar y se te colocan muy cerquita, te ponen la mano en el hombro... Aguantas un poco pero en seguida corto, aquí hay mucho buitroneo, mucho sonsacar... y mucho engaño. Te dicen que vas a cobrar tanto y luego te pagan la mitad. Para triunfar hay que dejarse y yo como soy bastante sincera no paso por ahí", señalaba con aplomo en su casa hace diez años.

     Su ilusión era convertirse en actriz, en modelo. Tanteó ese mundillo pero sus sueños no se convirtieron en realidad. Le gustaba Richard Gere, vestir de manera informal, salir con sus amigos. Y se quejaba en voz baja de lo poco que los chicos se fijaban en ella, "porque al verme tal vez piensen: esta tendrá novio"