Nacida en 1918, Ángeles García-Madrid es una de las más veteranas luchadoras vallecanas por la democracia, no solamente en el terreno cultural sino en coherencia vital durante toda su trayectoria.

Desde niña, su inclinación fue la poesía, la cual simultaneaba con el trabajo que comenzó a los trece años. Es a los dieciséis cuando comienza a militar en el PSOE.

Dos años después da comienzo la Guerra Civil; se crean las Juventudes Socialitas Unificadas y - al marchar tantos hombres al frente - son las mujeres jóvenes llamadas a suplirlos en las actividades ciudadanas. Ángeles lo hizo siendo cobradora de tranvías madrileños durante el conflicto.

Esto motivó que, una vez finalizada la contienda, fuese encarcelada.

En su odisea recorrió cuatro penales franquistas, y una vez "libre" hubo de vivir aun trece años en "libertad condicional".

Si bien nunca dejó de escribir, sus poemas no vieron la luz hasta la muerte del Dictador.


Ángeles García-Madrid, con la exministra Matilde Fernández en un homenaje a la poetisa vallecana (Mayo, 1999)
Es entonces cuando publica sus dos primeros poemarios que, en el ambiente literario, tienen una excelente acogida.

En 1982 publica su libro en prosa "Requiem por la libertad", trabajo testimonial y autobiográfico, que evidencia la no vida en aquellas cárceles.

Pertenece a la Asociación Colegial de Escritores, ya que siguió y sigue escribiendo y publicando.

También a la Asociación de Ex-Presos Políticos Antifascistas, en la que ocupó durante doce años la Secretaría de Cultura.

Asimismo ha promovido y - respaldada por esa Asociación - conseguido tras cinco años de trabajo, que el poeta Miguel Hernández tuviera un hermoso monumento erigido en el Parque del Oeste madrileño.

Ha sido premiada en diversas ocasiones, aunque siente especial orgullo por el premio "Ana Tutor" que le fue otorgado en mayo de 1999, en cuya escultura representativa del mismo reza la inscripción "Por toda una vida".

Sus libros publicados son: "Al quiebro de mis espinas"; "Poemas desde la cárcel", "Aguas revueltas", "Requiem por la libertad", "Títere de corcho" y "Pasos tranquilos"

(Mayo 2000).